Ganar y perder en el juego de la traducción

Ganar y perder en el juego de la traducción

16 agosto 2011 No Comments »

Cada día trato de averiguar cómo las pequeñas cosas que pasan en mi vida se pueden relacionar con el mundo de los negocios. Ser un gran fan del fútbol me dio esta oportunidad hace unas cuantas semanas.
Como un fiel seguidor de la primera división en la liga de fútbol argentino, me quedé sin palabras cuando uno de los equipos más grandes del mundo, River Plate, descendió a la segunda división de su competitiva liga. En 110 años de la historia de River como club, siempre jugaron en la primera división. Cuentan con uno de los estadios más grandes en América del Sur, sin mencionar a todos sus seguidores de corazón por todo el mundo. Han ganado el título de esta división muchas veces y siempre se les considera como uno de los mejores equipos del mundo.

Sin embargo, este año no pudieron ganar. Perdieron un juego tras otro y terminaron en último lugar, por lo que descendieron a la segunda división. Esto no solo tendrá un efecto dañino al club actual, sino que también en toda la liga ya que es mucho el dinero que este equipo produce.

Lo que me parece extraño es que nadie mencionó a quien fue el ganador de este año: Vélez Sarsfield, un club relativamente desconocido fuera de Argentina que fue quien se coronó como campeón. Pero no muchas personas saben eso, ya que River se robó los titulares al haber perdido.

 

Al haber dicho lo anterior, sé que estarán pensando de qué forma esto se relaciona con los negocios.
Como gerente de cuentas para una de las compañías líderes de traducción, mi trabajo principal es vender traducciones. Esta industria se ha vuelto tan competitiva en los últimos años, que algunas veces creo que tengo que lograr toda venta que pueda o el cliente se irá con la competencia.
Esta actitud proactiva puede ser excelente si cada proyecto que se vende es un “ganador”, pero ¿qué sucede si uno de esos proyectos tiene la probabilidad de fracasar?

El otro día recibí una llamada de un cliente que tenía un proyecto de emergencia de 50,000 palabras de inglés a árabe; lo necesitaba en cuatro días, dos de los cuales eran sábado y domingo. Nuestro tiempo normal de entrega sería de 25 días hábiles y este cliente lo quería en dos.
Mi mente volaba… ¿qué hago? ¿Debería vender este enorme proyecto y ganar una buena comisión aunque supiera que las probabilidades de entregar un producto de calidad eran casi nulas? ¿Cómo puedo arriesgarme a perder la comisión de este proyecto en el mercado de hoy?
Bueno, tuve que sopesar mis opciones. La única cosa razonable que podía hacer con este proyecto para poder venderlo era haciéndolo con una traducción automática, lo cual todos saben en esta industria que es el equivalente a un desastre. Luego podría enviarlo a un equipo para un trabajo de posedición rápido, sin oportunidad de pasarlo a otro equipo distinto de revisores que pudieran corregir cualquier error.

Y bien, de cualquier forma, si la traducción se va a revisar debería estar bien, ¿no? ¡No! Enviar una traducción automática a varios editores y revisores no garantiza la exactitud. Cada uno tendrá sus preferencias en el idioma, además que para una sola persona hacer 10,000 palabras en un día es algo imposible. Son humanos y obviamente cometerán errores, sobre todo que es más del doble de trabajo de lo que hacen en un día laboral normal.
Así que sin ninguna opción más, era el momento de una decisión… ¿qué hacer? Bueno, tuve que pensar de vuelta en Vélez Sarsfield y River Plate: no vendí el proyecto.

Creo que es mejor ser un callado ganador que hacer mucho ruido al perder.

 

(Traducción del original de Robert W.)

No hay etiquetas para esta entrada.

Tags:

Leave a Reply