Spanglish: el futuro tan temido
Martes, 2 de Febrero de 2010Hace poco hablábamos del creciente mercado de español en los Estados Unidos y antes habíamos comentado de la intención de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) de mejorar el español que se usa en este país. También comenté sobre esa mezcla de inglés con otros idiomas que se habla en la película “Código 46″, una buena predicción, a mi criterio. Y “de pasada” mencionamos la existencia del spanglish, pero nunca nos detuvimos a analizar…
¿Qué es el spanglish, en realidad?

Wikipedia lo define como “la fusión morfosintáctica y semántica del español con el inglés (…) que suele confundirse con el uso de anglicismos en español”. Para Ilan Stavans, controvertido intelectual, ensayista, lexicógrafo, comentarista cultural, traductor, cuentista, conductor de programas televisivos, profesor y hombre de letras, los hablantes de spanglish utilizan tres estrategias: [1] mezcla de códigos (code mixing) y cambio de códigos (code switching), [2] traducción automática y simultánea y [3] la acuñación de nuevas voces. Stavans es además editor en jefe de la Enciclopedia Latina, dedicada a todos los aspectos de la vida de los hispanos en Estados Unidos, autor de varios libros sobre este particular fenómeno lingüístico y de la traducción del Quijote al spanglish. (Puede leerse más información en Wikipedia sobre Spanglish y sobre Ilan Stavans.)
Es típica del spanglish la confusión de significados entre palabras castellanas y otras inglesas que suenan de forma parecida (falsos amigos). Un ejemplo de esto sería la frase «vacunar la carpeta» (del inglés: “vacuum the carpet”) en lugar de “aspirar/pasar la aspiradora a la alfombra”. Otro ejemplo de este tipo de habla sería una frase donde se mezclan ambos idiomas: “I’m sorry I cannot attend next week’s meeting porque tengo una obligación de negocios en Boston, pero espero que I’ll be back for the meeting the week after”.
Hay mucho escrito sobre el tema. En Voces en español, la autora declara: “En mi opinión, toda expresión humana es intrínsecamente válida, simplemente por el hecho de manifestarse en algún lugar y circunstancia. Sin embargo, cuando el spanglish va ganando terreno al español, de manera tal que los hispanohablantes olvidan y confunden la sintaxis y la gramática de su propia lengua, en todas sus variantes, nuestro idioma se empobrece, al tiempo que se enriquece el spanglish”.
En otros sitios, como el de Arte y cultura logia El Potosí, se opina muy en contra de permitir el avance de “esta forma hìbrida de lenguaje. No se dan cuenta que están siendo sometidos lingüísticamente por el imperialismo: es una forma de invasión y marginación que el hablante acepta voluntariamente, y comienza a perder con ese simple hecho la cultura original legada por sus ancestros”. En otro sitio que indica desde el título su carácter “opositor” : “Di NO al spanglish“, el autor observa, sin embargo, que aunque algunas palabras que se usan comúnmente en inglés tienen una traducción correcta que deberíamos preferir, es difícil privarse de usar ciertos términos en inglés como por ejemplo blogger, cuya traducción al español (“bitacorador”) “suena mal”.
Hay otros sitios, como el de hispanicLA, que incluyen un buen análisis lingüístico, antecedentes y citas varias, donde se comenta: “no se sugiere aquí que, el español -o en su defecto, en un futuro el Spanglish- deban ser adoptados como una segunda lengua o sublengua oficial en Estados Unidos. Al menos, no todavía. Lo que se intenta es sugerir que la armónica coexistencia de dos o más lenguajes oficiales en un solo país es posible.”
También se debate si estaremos ante el nacimiento de una nueva lengua o de un nuevo tipo de slang en el foro de traducción English Spanish Translator Org, bajo el título “Spanglish vs. slang“, donde además se citan ejemplos interesantes de términos y frases en “spanglish”, como “exitar” la autopista (por “exit” = salir), “dropear” los estudios (“drop” = dejar) y el maravilloso “Dame una quebrada” (por “Give me a break”).
Cierro este artículo adhiriendo a la opinión del propio profesor Stavans (citada en el sitio de Origen y perspectiva…) de que “el lenguaje no puede ser legislado; es la forma de expresión más libre y democrática del espíritu humano. Y por ello, cada ataque en su contra sirve de estímulo, porque nada es más tentador que lo que es prohibido”.


