Preparados para una traducción urgente

Preparados para una traducción urgente

19 septiembre 2008 No Comments »

Tal vez los directores se olvidaron de que el manual tenía que estar en español además de en inglés. O no aparece parte de la presentación en PowerPoint y se necesita para la reunión de mañana, traducida. Sea cual fuere el caso, si usted es el cliente, necesita saberlo. Y si es el traductor, tiene que hacerlo ya. Aquí hay algunos consejos para que ambas partes (cliente y traductor) puedan hacer lo más llevadera posible una situación reconocida por su capacidad de generar crisis nerviosas.

Cliente: asegúrese de que el traductor o la empresa de traducciones tienen la información que necesitan, además de todo lo que pueda brindarles (glosario, memoria de traducción, guía de estilo, etc.), a fin de que no haya retrasos una vez que las cosas se pongan en marcha. Responda a todas las preguntas que tengan los otros, y trate de hacerlo en forma exhaustiva. Y por sobre todo, recuerde que una traducción de calidad lleva tiempo y esfuerzo. Los milagros pueden ocurrir, pero las demandas imposibles no los consiguen.

Traductor: respire profundo. Reúna todo el material, asegúrese de tener bien claras las especificaciones exactas del proyecto, y luego póngase a trabajar. Un truco: tomarse varios descansos breves. Sé que parece imposible, pero oblíguese a hacerlo. Los encargos urgentes producen por lo general resultados de mala calidad, no por el apuro en sí, sino porque el profesional se pasa ocho horas consecutivas traduciendo y comete errores, se desconcentra, y la traducción misma se torna cada vez más literal. Así que tómese cinco minutos, dé un paseo o cómase una manzana. Lo que necesite para mantenerse alerta. Y por supuesto, siga la regla de oro: ¡vaya guardando el archivo desde el principio y con frecuencia!

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