Video sobre cómo comenzar con TRADOS
Martes, 29 de septiembre de 2009A continuación se presenta un video donde se explica (en inglés) cómo comenzar a usar el programa TRADOS con un archivo Word.
Fuente: How to get started with trados

A continuación se presenta un video donde se explica (en inglés) cómo comenzar a usar el programa TRADOS con un archivo Word.
Fuente: How to get started with trados

En este video se muestra en forma sencilla cómo usar esta útil herramienta, el Multiterm, mientras se trabaja en un documento Word.

En este video les muestro de qué manera se deben procesar los archivos xml, xdt y mdb para crear una base terminológica en Multiterm.

Bueno, como ya hemos comentado, si bien se puede hacer una traducción en papel romaní en la vieja Olivetti y consultando el Simon & Schuster’s, vivimos en el siglo XXI y hoy en día disponemos de: a) una computadora, b) una buena conexión a internet con bastante velocidad, y c) (no imprescindible, pero de enorme valor) uno o más programas de asistencia a la traducción (CAT tools): por ejemplo, Trados.
Además, seguramente tendremos a mano (es decir, en nuestra computadora, en los favoritos y accesos directos) nuestros diccionarios de cabecera: uno bilingüe, uno monolingüe del idioma original, para verificar significados de alguna palabra fuente, uno monolingüe de nuestro idioma para verificar que el término elegido sea correcto, y luego diccionarios temáticos específicos según el texto: de medicina, técnico, legal, etc. En casos de textos muy específicos, se podrá consultar algún glosario, bilingüe si existe. Quizás contemos con una “memoria” o un glosario del propio cliente, que puede ser una ayuda o simplemente el modo en que el cliente desea que se traduzcan ciertos términos.
Bien, ya estamos preprados. ¿Qué pasos seguimos?
1) Lo primero es leer el texto. La recomendación de varios profesores en la facultad era la de leer el texto en su totalidad antes de traducirlo. Esto puede ser poco práctico en los tiempos que corren (¡y nos corren!). Pero al menos es conveniente darle una leída rápida a los primeros párrafos para ver que se trata del manual de instrucciones de una máquina, un contrato de alquiler o una carta de amor… En todos estos textos podría aparecer una palabra o una frase similar, y seguramente la traducción variaría según el contexto. No traducimos palabras aisladas, así que revisar brevemente de qué se trata el original ayudará a ponernos en tema y orientar el vocabulario (y el estilo) por ese lado.
Entonces, a mitad del trabajo, aparece la gran duda: qué hacer con cierto término o frase “conflictivos”, que no encontramos ni en el diccionario, ni en los glosarios… Ya hemos comentado que “googlear” el término o la frase (es decir, buscarlo en Google) no es un recurso 100% seguro, pero ayuda mucho a encontrar si por lo menos existe, se dice así en algún lado, está bien armada la frase, etc.
Por último, sería ideal consultar a un especialista en el tema que estamos traduciendo (un médico, un ingeniero, un experto en computadoras, etc.), pero esto suele ser una “exquisitez” a la que no tenemos fácil acceso, por nuestros tiempos o los de el otro.
Mi consejo y, en mi experiencia, lo mejor cuando hemos agotado nuestros recursos, es consultar a un colega: nunca está de más y no es novedad que suele ser una excelente idea el trabajo en equipo. Otro traductor puede “ayudarnos a pensar”, aportar una posibilidad que no se nos ocurrió, o corroborar con su experiencia lo que no podíamos confirmar de otra manera.
Si tenemos además la suerte de poder consultar a un colega nativo del idioma fuente, esto puede ser un “bonus track” inesperado. Pero eso es algo que sólo algunos afortunados tenemos.

El acto de traducir ha cambiado en forma significativa en la última década: las computadoras personales han reemplazado al gigante diccionario multilingüe como el único artículo indispensable del traductor. Si usted se está iniciando como traductor por su cuenta (“freelance”) o está interesado en seguir la carrera profesional, hay algunas cosas absolutamente obligatorias para: a) conseguir trabajo, y b) hacer que el trabajo siga llegando.
1) Una computadora con una conexión confiable a internet de alta velocidad. Descubrir al día siguiente que el archivo que envió por correo electrónico nunca llegó a destino es similar a que se “cuelgue” la computadora antes de guardar el trabajo y perderlo. Todo lo que se hizo fue a la basura, sin mencionar el hecho de que su reputación quedó manchada y puede haber perdido un cliente.
2) Si bien no son técnicamente imprescindibles para traducir, las herramientas de traducción asistida por computadora (CAT tools) harán maravillas por la cantidad de oportunidades laborales a su alcance. Tener Trados, Deja Vu, Wordfast o MetaTexis lo harán destacar de entre los cientos de colegas que luchan a la par suya por obtener el proyecto.
Hay cientos de sitios que le enseñarán a utilizar estas herramientas (así como a manejar una crisis informática): mi consejo es que pase algún tiempo familiarizándose con los programas y las herramientas de computación básicos.

Si todavía está traduciendo documentos en un anotador de papel o con una máquina de escribir, le deseo toda la suerte del mundo, pero esta nota no es para usted. Los atajos, o las teclas de funciones rápidas, pueden parecer al principio más un problema que una ayuda, ya que uno puede navegar por el Word y el Trados perfectamente con el cursor. Y mientras que hay de verdad muchos atajos que el 99% de nosotros nunca necesitará, cualquiera que pase bastante tiempo traduciendo o editando muy probablemente se beneficiará con estos consejos.
Microsoft Word
Las cinco funciones rápidas más básicas y las que uso todo el tiempo son:
CTRL + X = cortar el texto seleccionado.
CTRL + C = copiar el texto seleccionado.
CTRL + V = pegar el texto seleccionado.
CTRL + Z = deshacer la última acción.
CTRL + F = abrir la ventana de “encontrar y reemplazar” (find and replace)
Trados
Hay una gran cantidad de atajos para Trados, TagEditor y WinAlign. Estos son los que más utilizo en Trados:
CTRL + ALT + U = arreglar documento (ver post anterior: La magia de Trados para “arreglar el documento”)
ALT + Home = abrir/aplicar
ALT + End = aceptar/cerrar
ALT + Insert = copiar origen
Si aún no las usan, realmente recomiendo probar las teclas de funciones rápidas de Trados. Y si alguien tiene otros buenos atajos para compartir, ¡no duden en comentarlos!


Cualquiera que use Trados va a experimentar alguna vez el que se le “rompa” algún segmento. Sucede, y no hay forma de escaparse de eso. Lo digo por experiencia, y por eso sé que puede ser una experiencia extremadamente frustrante.
Si se está traduciendo un archivo Word y aún no se ha intentado cerrar el segmento ni se ha hecho otra operación de Trados, se puede deshacer la última acción (Ctrl + Z) y con suerte todo se arreglará. Sin embargo, si han tratado de usar Trados, lo mejor posiblemente sea recurrir al comando “Arreglar documento”. Esta es la anteúltima opción en el menú de Trados (Alt + Ctrl + U) y por lo general resolverá pequeños errores y segmentos “rotos”: encuentra el segmento dañado, lo repara y vuelve a posicionarse al principio del documento. Desafortunadamente, no siempre es tan “mágico”. Si no funciona, se puede tratar de copiar el origen (Alt + Insertar) y retraducir, o tratar de copiar un buen segmento y pegarlo sobre el que está dañado.
“Arreglar documento” no debería considerarse como un mecanismo de seguridad para reparar los segmentos sino más bien como un primer intento que algunas veces ahorrará un dolor de cabeza. En mi experiencia, funciona el 70% del tiempo. Así que ténganlo en cuenta, vigilen sus segmentos y ¡buena suerte!
