Ernesto Sábato: desconocido para muchos, para otros un héroe

Ernesto Sábato: desconocido para muchos, para otros un héroe

1 junio 2011 No Comments »

El 2 de mayo de 2011, el mundo vitoreaba, ondeaba banderas, subía árboles, cantaba y bailaba en las calles… por qué podrían preguntarse. Bueno, porque Osama bin Laden, el hombre más buscado en el mundo fue brutalmente asesinado. Ahora, regresemos un poco en el tiempo y viajemos hacia el Sur… muy al Sur, a una ciudad que robó mi corazón desde la primera vez que bajé del avión: Buenos Aires, Argentina. Durante toda esta locura que sucedía con lo de Osama, las teorías de conspiración, fue correcto o no, fue justificado, etc., etc., en medio del estruendo de este movimiento, se encontraban algunos pocos filósofos, escritores, poetas e intelectuales educados reunidos en los pequeños y antiguos cafés a lo largo de la hermosa ciudad de Buenos Aires, celebrando la vida de uno de los suyos. Celebraban la vida de alguien que había vivido lo que ellos vivieron, que había visto lo que ellos vieron, pero lo más importante, que había vivido el caos político que contaminó a Buenos Aires durante tantos años y que fue tan valiente como para abrir los ojos del mundo a lo que sucedía en esta majestuosa ciudad y este país. Ernesto Sábato nació el 24 de junio de 1911 en una pequeña provincial en las afueras de Buenos Aires; pero no le tomó mucho tiempo comenzar a dejar su huella en este mundo. En sus años de adolescencia comenzó a involucrarse en la efervescente atmósfera intelectual de la capital argentina, mientras crecía vertiginosamente y se adentraba en el mundo moderno. Pronto descubriría el creciente movimiento comunista, aunque muy en el fondo siempre supo que estas enseñanzas no eran para él. Durante estos años, Ernesto vivía en La Plata a unos 45 minutos de la capital de Buenos Aires. Ahí pudo observar por primera vez los negocios de mataderos y empacadoras de carne impulsados en Argentina. Le desagradaba ver cómo estos animales y los trabajadores del lugar eran tratados, viviendo en condiciones deplorables, sin agua potable, etc.; todas estas cosas molestaban sobremanera a Ernesto. En este punto descubrió su talento para llevar las verdades diurnas modernas a la superficie, para que el público las viera. No hay mejor forma de hacer esto que mediante la redacción. Así que fue eso exactamente lo que hizo. En su época, divulgar su palabra más allá de la comunidad hispanohablante era prácticamente imposible. Ahora gracias a los servicios de traducción humana, el mundo puede ver a través de sus ojos visionarios. Ernesto expuso la dura realidad de lo que sucedía en Argentina; mostró con sus relatos cómo miles de jóvenes argentinos simplemente desaparecían porque elegían hablar en contra del gobierno. Escribió a favor de los derechos humanos, para el mejoramiento de la humanidad. Tuvo un sueño y a través de las traducciones, el mundo ahora puede leer estos mismos sueños. La próxima vez que se encuentre curioseando en su librería local, tome una copia de Uno y el universo, El túnel, Hombres y engranajes, o mi favorito, Antes del fin. Ernesto Sábato, ganador del premio literario Cervantes, ganador de casi todos los premios hispanos de literatura, un pintor dotado, pero lo más importante, un activista de los derechos humanos. Tal vez nunca haya escuchado sobre él, pero ahora gracias a la traducción puede conocerlo así como yo aprendí a conocerlo. No se arrepentirá. Puede encontrar sus libros publicados en casi todas las principales lenguas habladas.

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