Home » Enero 2009

Archivo de Enero de 2009

Google Traductor

Viernes, 30 de Enero de 2009

Los que estamos en el negocio de la traducción desde hace tiempo nos hemos reído con las traducciones automáticas y su redacción incorrecta, su torpe elección de palabras, etc. Por eso, cuando el Gerente de Productos de Google Enterprise, Cyrus Mistry, proclamó que el nuevo Traductor de Google sería “análogo a brindar a cada empleado en una empresa 34 traductores que se sienten a su lado y traduzcan todo lo que desee en una décima de segundo”, los traductores profesionales en todo el mundo escupimos nuestro café sobre las pantallas de nuestras computadoras.

Con las imperfecciones de los programas de traducción tipo Babelfish y Promt, que no son ningún secreto entre nosotros, ni para el público en general en cierta medida, la osada afirmación de Google parecía estrafalaria. El Traductor de Google, sin embargo, se basa en análisis estadístico: un despegue radical del enfoque tradicional de la traducción automática “basado en normas”. Google comenzó con más de veinte mil millones de palabras en siete idiomas (provenientes de documentos oficiales de las Naciones Unidas), y solicitó contribuciones de documentos traducidos por humanos en otros idiomas para agregar a su base de datos. Lo que de verdad distingue a este programa, sin embargo, es que, cuanto más texto bilingüe se ingresa en el programa, los resultados del análisis estadístico, y por lo tanto las traducciones, se hacen mucho más exactas. Al analizar en forma cruzada las nuevas fuentes y las originales, esencialmente están mejorando sus propias traducciones.

Más que escribir una crítica sarcástica sobre cómo la traducción siempre será una forma de arte hecha por los humanos o hacer ondear una bandera blanca y comenzar a buscar trabajo en ZonaJobs, les dejo la primera oración del cuento “El Aleph”, de Jorge Luis Borges, su traducción al inglés y la retraducción al español, hechas por el Traductor de Google.
 
Original:
La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita.

Traducción al inglés:
The hot morning in February in which Beatriz Viterbo died after suffering an imperative not to cut a single instant or sentimentality or fear, I noticed the billboards iron Constitution Square had renewed do not know what warning blond cigarettes; the fact hurt, because I realized that the vast and endless universe and it deviated from it and that this shift was the first of an infinite series.

Retraducción al español:
Caliente en la mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió tras sufrir un imperativo de no cortar ni un solo instante al sentimentalismo ni al miedo, noté que las vallas de hierro de la Plaza de la Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho de daño, porque yo se dio cuenta de que la inmensa e inagotable universo y se apartaba de ella y que ese cambio fue el primero de una serie infinita.

separator

Intraducibles

Miércoles, 28 de Enero de 2009

En el año 2004 encargaron a una empresa de traducciones una encuesta a lingüistas de todo el mundo para encontrar cuáles eran las palabras más difíciles de traducir de todos los idiomas. La ganadora fue ilunga (en un idioma hablado en el sudeste de la República Democrática de Congo: tshiluba o luba-kasai), y que significa “persona capaz de perdonar un abuso u ofensa por primera vez, tolerarlo una segunda vez, pero nunca una tercera.” Otra de ese “top ten” fue radioukacz (en polaco), que se utiliza para referirse a la “persona que trabajó en funciones de telegrafista para los movimientos de resistencia en el lado soviético de la cortina de hierro”. Según el Libro Guinness de los Récords, la palabra más difícil de traducir sería: mamihlapinatapai, en idioma yagán, cuyo significado sería algo así como: “una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar”.

En algunas lenguas, como la azteca, tienen una sola palabra para expresar “hielo”, “frío” y “nieve”, y es sabido que entre los esquimales, “nieve” se expresa con muchos nombres distintos según sea “nieve que cae”, “la nieve en el suelo”, “la nieve endurecida”, “la nieve derretida” o “la nieve empujada por el viento”, etc. Las palabras sirven para nombrar lo que conocemos y por esa razón en un idioma existen tantas formas de nombrar algo y en otro la palabra no existe. En Finlandia, la pintoresca época del cambio de color de las hojas en otoño (contrastando con tanto blanco el resto del año), se denomina ruska, que en pocos idiomas tiene traducción.

Además de estas curiosidades lingüísticas, ya mencionamos en otro artículo cosas difíciles de traducir (la poesía y los chistes, por ejemplo). Quisiera referirme ahora a palabras específicas de nuestros proyectos cotidianos que no se deben traducir.

¿Qué cosas nos cruzamos a diario en las traducciones que no se deben traducir?

  • nombres de personas: aunque sepamos que “Mary” es “María”, “Peter” equivale a “Pedro”, etc., hay que dejar el nombre que aparece en el texto (o podríamos terminar teniendo un presidente estadounidense llamado Jorge Arbusto…); 
  • nombres de entidades reconocidas mundialmente por su nombre original (“USA Today”, “al-Qaeda”, “New York Giants”, etc.);
  • marcas registradas y nombres comerciales, aunque las palabras q las componen pudieran traducirse (“Dunkin Donuts”, “Goodyear”): algunas tienen su versión en otro idioma (“Coke” > “Coca Cola”, “Disneyland” > “Disneylandia”);
  • anglicismos y otros extranjerismos estandarizados: (“jeans”, “blog”, “bluetooth”, “amateur”, “mousse”);
  • nombres de empresas privadas, aunque sean palabras “traducibles” (“United Airlines”): en algunos casos, si no se deduce fácilmente, habrá que consultar al cliente cómo quiere que aparezca (“International Sales Company” podría ser “la empresa de ventas International”, o “empresa International Sales”, o las tres palabras conformar el nombre);
  • un espectáculo que tiene un nombre comercial internacional: “Bodies, the exhibition”, “Cirque du Soleil”;
  • bibliografía.

Estos “intraducibles” podrán formar parte de la , por ejemplo, del QA Checker de Tag Editor (herramienta para revisar texto y excluir de la revisión palabras o frases que “deben quedar como están”).

separator

Cómo convertirse en traductor (parte 4)

Viernes, 23 de Enero de 2009

La etapa final de esta serie de notas es sobre un tema crucial para cualquiera que aspire a ser traductor: encontrar trabajos. Aquí usted tiene básicamente dos opciones: (“”) o dentro del personal de una agencia de traducciones. En este artículo examinaremos las ventajas y desventajas de ambos caminos.

Agencia de traducciones

La agencia de traducción sirve como enlace entre usted y el cliente. Puede elegir trabajar como contacto de ellos, desde su casa, y con proyectos que le ofrecerá la agencia, o trabajar en las oficinas de la empresa, lo que le brindará más oportunidades pero también mayor responsabilidad. Y tendrá horarios fijos. La mayoría de las empresas de traducción le tomarán una prueba antes de comenzar a enviarle proyectos y luego lo ingresarán a una base de datos de traductores de su par (o pares) de idiomas. Si le va bien en sus proyectos, recibirá más en el futuro. Si no le va tan bien, puede que lo borren de la base de datos para siempre. Puede encontrar agencias de traducciones en internet, a las que podra enviarles una carta de presentación y su currículum vitae.

Traducir por cuenta propia

Cómo convertirse en traductor (parte 4) us dollars 240x300 150x150Creo que la mayoría de los traductores aspira a esto: la libertad de establecer sus propios horarios, trabajar en cualquier lugar que lo desee, fijar sus propias tarifas, etc. Pero esta meta no es un paseo por el parque y generalmente está precedida de años de buscar clientes, promocionarse uno mismo sin descanso y aprender sobre el lado comercial del oficio. Usted debe encontrar sus clientes, luego trabajar sostenidamente para establecer y nutrir estas relaciones. Puede ser una elección de ejercicio profesional muy satisfactoria y también muy demandante.

separator

Qué hacer cuando todo lo demás falla

Jueves, 22 de Enero de 2009

Bueno, como ya hemos comentado, si bien se puede hacer una traducción en papel romaní en la vieja Olivetti y consultando el Simon & Schuster’s, vivimos en el siglo XXI y hoy en día disponemos de: a) una computadora, b) una buena conexión a internet con bastante velocidad, y c) (no imprescindible, pero de enorme valor) uno o más programas de asistencia a la traducción (CAT tools): por ejemplo, Trados.

Además, seguramente tendremos a mano (es decir, en nuestra computadora, en los favoritos y accesos directos) nuestros diccionarios de cabecera: uno bilingüe, uno monolingüe del idioma original, para verificar significados de alguna palabra fuente, uno monolingüe de nuestro idioma para verificar que el término elegido sea correcto, y luego diccionarios temáticos específicos según el texto: de medicina, técnico, legal, etc. En casos de textos muy específicos, se podrá consultar algún glosario, bilingüe si existe. Quizás contemos con una “memoria” o un glosario del propio cliente, que puede ser una ayuda o simplemente el modo en que el cliente desea que se traduzcan ciertos términos.

Bien, ya estamos preprados. ¿Qué pasos seguimos?

1) Lo primero es leer el texto. La recomendación de varios profesores en la facultad era la de leer el texto en su totalidad antes de traducirlo. Esto puede ser poco práctico en los tiempos que corren (¡y nos corren!). Pero al menos es conveniente darle una leída rápida a los primeros párrafos para ver que se trata del manual de instrucciones de una máquina, un contrato de alquiler o una carta de amor… En todos estos textos podría aparecer una palabra o una frase similar, y seguramente la traducción variaría según el contexto. No traducimos palabras aisladas, así que revisar brevemente de qué se trata el original ayudará a ponernos en tema y orientar el vocabulario (y el estilo) por ese lado.

Entonces, a mitad del trabajo, aparece la gran duda: qué hacer con cierto término o frase “conflictivos”, que no encontramos ni en el diccionario, ni en los glosarios… Ya hemos comentado que “googlear” el término o la frase (es decir, buscarlo en Google) no es un recurso 100% seguro, pero ayuda mucho a encontrar si por lo menos existe, se dice así en algún lado, está bien armada la frase, etc.

Por último, sería ideal consultar a un especialista en el tema que estamos traduciendo (un médico, un ingeniero, un experto en computadoras, etc.), pero esto suele ser una “exquisitez” a la que no tenemos fácil acceso, por nuestros tiempos o los de el otro.

Mi consejo y, en mi experiencia, lo mejor cuando hemos agotado nuestros recursos, es consultar a un colega: nunca está de más y no es novedad que suele ser una excelente idea el trabajo en equipo. Otro traductor puede “ayudarnos a pensar”, aportar una posibilidad que no se nos ocurrió, o corroborar con su experiencia lo que no podíamos confirmar de otra manera.

Si tenemos además la suerte de poder consultar a un colega nativo del idioma fuente, esto puede ser un “bonus track” inesperado. Pero eso es algo que sólo algunos afortunados tenemos. ;-)

separator

Cómo convertirse en traductor (parte 3)

Domingo, 18 de Enero de 2009

El acto de traducir ha cambiado en forma significativa en la última década: las computadoras personales han reemplazado al gigante diccionario multilingüe como el único artículo indispensable del traductor. Si usted se está iniciando como traductor por su cuenta (“”) o está interesado en seguir la carrera profesional, hay algunas cosas absolutamente obligatorias para: a) conseguir trabajo, y b) hacer que el trabajo siga llegando.

1) Una computadora con una conexión confiable a internet de alta velocidad. Descubrir al día siguiente que el archivo que envió por correo electrónico nunca llegó a destino es similar a que se “cuelgue” la computadora antes de guardar el trabajo y perderlo. Todo lo que se hizo fue a la basura, sin mencionar el hecho de que su reputación quedó manchada y puede haber perdido un cliente.

2) Si bien no son técnicamente imprescindibles para traducir, las herramientas de traducción asistida por computadora (CAT tools) harán maravillas por la cantidad de oportunidades laborales a su alcance. Tener Trados, Deja Vu, Wordfast o MetaTexis lo harán destacar de entre los cientos de colegas que luchan a la par suya por obtener el proyecto.

Hay cientos de sitios que le enseñarán a utilizar estas herramientas (así como a manejar una crisis informática): mi consejo es que pase algún tiempo familiarizándose con los programas y las herramientas de computación básicos.

separator

Cómo convertirse en traductor (parte 2)

Jueves, 15 de Enero de 2009

Muy bien… Usted ha afinado sus habilidades de redacción, ha leído bibliotecas enteras de libros en el idioma fuente y ahora está listo para empezar a traducir. Ya ha hecho millones de traducciones mentalmente en su cabeza, así que ahora debería ser pan comido, ¿verdad? Casi. Por supuesto que irá aprendiendo a medida que traduzca, pero armarse con algunas herramientas de antemano lo beneficiará en gran medida a lo largo del camino. Esta semana voy a tratar tres tipos diferentes de en internet que le servirán tanto como al traductor profesional. Babel fish no es una de ellas.

1. Diccionarios en línea. Hay un millón de diccionarios y glosarios diferentes en la gran red de redes, y cubren toda la gama desde la preparación de pasteles a términos navales del siglo XIV. Wordreference es un sitio útil, que presenta un foro para mensajes para discusiones en profundidad, pero dese una vuelta por la Web y vea cuáles le parecen mejor a usted.

2. Foros. ¿No encuentra en el diccionario lo que estaba buscando? Pregúntele a un colega en un foro de traducciones. English Spanish Translator Org tiene montones de información útil y muchos miembros que pueden ayudarlo.

3. Google. Además de ser el portal a la información sobre cualquier tópico que pudiera necesitar traducir, Google también es una buena herramienta para “tantear” cómo suena una frase buscando diferentes combinaciones de palabras, en distinto orden, a fin de ver cuál tiene más apariciones. No es una ciencia exacta, pero cuando uno está tratando de descubrir si se dice “precursor B de linfoma linfoblástico agudo” o “linfoma linfoblástico de precursores B agudos”, puede ser una gran ayuda…

separator

Las malas palabras (parte II)

Martes, 13 de Enero de 2009

El idioma cambia con el tiempo y no puede escaparse a la globalización. Hoy en día, el uso de las se ha generalizado: en programas de TV, en películas, en los deportes; porque esos espacios reflejan el habla cotidiana. Hay medios -al igual que individuos- que prefieren no utilizarlas (algunos canales tienen la política de “ocultar” el doblaje de palabrotas con un alevoso silencio o usan eufemismos en los subtítulos que provocan risa por lo desubicados: ejemplos como “eres un hijo de perra“, “bastardo mal nacido“… ¡no suenan igual a los insultos originales, que adivinamos fácilmente!), y hay sitios “controlados” en Internet que censuran ciertos términos “soeces”: supongo que en algunos años nos parecerá decididamente ridícula la lista de las palabras no permitidas hoy, porque dejarán de ser “malas” (como otras que han sobrevivido a esa condena) y serán comunes. Claro, tal vez habrán sido reemplazadas por otras nuevas. Y con cualquier término seguirá siendo igual de difícil o desagradable llamar a ciertas cosas por su nombre… y los eufemismos continuarán.Las malas palabras (parte II) istockphoto 1647437 wash your mouth out

Creo que los chicos seguirán buscando esos términos para ver qué quieren decir o aclarar lo que sabían o creían saber, tal como lo hemos hecho todos (aunque tal vez ya no usen el Larousse ilustrado, reunidos en algún lugar lejos de los adultos, sino en la gran enciclopedia virtual en línea, y transmitiendo los comentarios por SMS o MSN), y lo seguirán haciendo porque el tema tiene gracia, porque las palabras -todas- son necesarias, porque éstas en particular dan curiosidad y principalmente porque son parte de “hacerse grandes”. Y ahora que no nos mandan a “”, los más grandecitos interesados en otros idiomas seguiremos utilizando en privado las nuestras, aunque nos hayamos vuelto más educados. Y profesionalmente seguiremos tratando de aprender las de otro idioma por cualquier medio, incluso informalmente (porque en los diccionarios no está la gran mayoría), buscando el significado y la traducción de las que leemos y necesitamos verter a nuestro idioma…

separator

Las malas palabras (parte I)

Martes, 6 de Enero de 2009

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, en un texto denominado, precisamente, “Las ”, cuenta el caso de una niña que corría muy nerviosa por toda su casa hasta que tropieza y se cae, y en lugar de llorar, se enoja:

–¿Qué hace esta mierda acá?Las malas palabras (parte I) wtf big time copy
La madre educó:
–Mijita, eso no se dice.
Y Ximena, desde el piso, curioseó:
–¿Para qué existen, mamá, las palabras que no se dicen?

Las , puteadas, obscenidades, groserías, palabrotas o el lenguaje soez -slang, swearing, cursing, taboo language o four-letter words, en inglés- son parte del lenguaje y constituyen una convención sociolíngüística. Cambian de significado de un país a otro, pueden considerarse malsonantes o inadecuadas en un país o una región pero no en otros. Generalmente nombran lo que en la sociedad es sagrado (religión, familia) o lo que se considera tabú o prohibido (sexo, partes del cuerpo, escatología), o se utilizan para exacerbar descripciones personales (insultos). Muchas veces parecen surgir de nosotros sin nuestro control, al martillarnos un dedo o patear una silla descalzos en la oscuridad…

El escritor argentino Roberto Fontanarrosa dijo que estas palabras “no son malas porque les peguen a otras ni porque sean de menor calidad”, pero hacen que al que las dice se lo considere “malhablado” o “bocasucia”, y mi bisabuela decía que “hablaba a lunares” quien tenía un lenguaje “subido de tono”. Al hablar o escribir, como autores, podemos eludir su uso recurriendo a eufemismos (una palabra o expresión políticamente aceptable o menos ofensiva que sustituye a otra considerada vulgar, de mal gusto o tabú, que puede ofender o sugerir algo no placentero al oyente). Pero al traducir algo que contiene slang, no podemos evadirnos: tendremos que encontrar una mala palabra de tono y significado similares, aunque no sea de nuestro gusto o acorde a nuestras costumbres utilizar esos términos. La búsqueda de la palabra o frase que coincida con la expresión a traducir puede no ser fácil, pero profesionalmente puede ser un interesante desafío. En Internet hay varios “diccionarios de slang”, y glosarios de , incluso con aclaración de los países a los que pertenecen. No son exactos y podemos encontrar que no es cierto que en nuestro país o región  se use tal o cual expresión, pero algo es algo: en sitios más formales no las encontramos. También hay muchos blogs y foros que se han interesado en el tema e incluyen listas de equivalencias, y aunque las fuentes no sean demasiado académicas, en este tema tan ligado a lo cultural y social todos, aunque no seamos lingüistas, podemos aportar algo, porque todos las usamos, sabemos qué significan y cómo se usan, al menos en nuestro entorno.

separator

Cómo convertirse en traductor (parte 1)

Viernes, 2 de Enero de 2009

Si está buscando una carrera estimulate o algún trabajo extra para hacer por su cuenta, tal vez quiera considerar convertirse en traductor. La traducción profesional ha crecido en forma acelerada en la última década, aunque sigue siendo un misterio para muchos fuera de la profesión. ¿Qué se requiere para iniciarse en la actividad? ¿Qué hace un traductor? En las próximas semanas, voy a tratar de orientar a quien tenga interés sobre lo que necesita saber y los pasos que tendrá que dar para iniciarse en esta tarea.

Conocimiento del idioma y formación

Para comenzar, hace falta saber un idioma en forma excepcional. Sí, no me equivoqué: ya hablaremos del “segundo idioma”. Pero empecemos por que hay que conocer a fondo el idioma nativo, sea éste inglés, español o swahili. Esto es algo que suele pasarse por alto en el mundo de la traducción.

Un traductor es primeramente y en su mayor parte un escritor (del material de otra persona). Con suerte usted habrá prestado atención en sus clases de gramática y será un lector voraz. Tiene que tener una captación de géneros varios de escritura en su idioma de origen, conocer las reglas de puntuación y básicamente tener tan buen entendimiento de la estructura y el uso del idioma que vea una coma faltante a 30 metros de distancia en la oscuridad. Esto puede aprenderse en la escuela (desde la primaria y siguiendo…) o adquirirse por cuenta propia leyendo, escribiendo y estudiando.
Cómo convertirse en traductor (parte 1) international flags 300x123
Ahora bien, ¿qué hay del segundo -o tercer, o noveno- idioma? Lo ideal es que sea el idioma fuente, aquel que en realidad se va a traducir. No puede despreciarse el valor de un buen curso de idioma extranjero, ya sea al aprender los colores en el jardín de infantes o al escribir una tesis sobre los grandes de la literatura rusa. Esas lecciones presentarán distintos aspectos culturales, una estructura gramatical diferente, y más. El estudio universitario de una carrera de traducción no es un requisito indispensable, pero el deseo imperioso de aprender el nuevo idioma ciertamente lo es.

En mi opinión, la clave para entender verdaderamente el vocabulario, la gramática y prácticamente cualquier otro aspecto de la lengua escrita vienen de leer todo lo que pueda caer en nuestras manos en ese segundo idioma. Leer distintos estilos y tipos de texto en esta lengua serán de mucha utilidad: ya se trate de una novela, una revista sobre observación de pájaros, un recetario de cocina online o instrucciones para armar una mesa de ping-pong, el texto siempre nos enseñará algo o reforzará lo que ya sabemos.

…Y estas son las nociones básicas sobre lo que se necesita para ser un traductor. En las siguientes semanas, hablaré sobre la traducción en sí, detalles de la profesión como actividad laboral y otros temas interesantes.

separator

Comuníquese con nosotros hoy para ver de qué manera podemos facilitar su trabajo.
E-Mail:

Mapa del sitio - ©2006 Spanish Translation US